Acerca de angelicamorales

Escritora, actriz, artista polivalente...

Ejercicio de imaginación

(Imagen:Ubé)

Ejercicio de imaginación

Ni te imaginas las cárceles,
ni el paisaje de un biberón
en la boca repleta de sal
de un niño en el Perú.
Ni te imaginas la enfermedad
de aquel anciano
que besa la tristeza
de un parque en lo oscuro.
Ni te imaginas el fragor de las bombas,
ni aquella serie de televisión
donde los zombis
se comen a las jovencitas rubias
y siempre hay un camino
que no acaba
sembrado de maíz azul.
Ni te imaginas la sangre de un barco
que menstrua en círculo
sobre los labios del mar,
ni a los huérfanos
que han cumplido cien años,
ni a los ríos que se secan
dentro de un rostro de muñeca.
Ni te imaginas los huecos
que ha dejado el romanticismo en el cristal,
el fondo de un bolsillo
que se rompe por falta de peso.
Ni te imaginas el hambre,
la tabarra del presidente de los Estados Unidos,
los muros,
las huelgas,
los gays dándole mordiscos a una hamburguesa.
Ni te imaginas los años en paro,
una mano y otra,
una mano negra,
amarilla,
gris
con pústulas que brillan al atardecer,
mano rellena de crema de chocolate
y pis,
mano que toca trompetas,
pechos de mujer,
la cima de una montaña helada.
Ni te imaginas el ruido en la oreja de un sordo,
el frío dentro de los gatos que paren bombillas.
Ni te imaginas el tiempo,
su baba,
su bastón,
sus muslos doloridos,
sus hijas violadas,
su bar de chiringuito,
su hotel barato,
Alemania,
California,
Cabot Cove,
Leuret tomando la primera comunión.

Abrid paso al caballito de mar

(Imagen: Ubé)

ABRID PASO AL CABALLITO DE MAR

quiero morder el vientre tibio de la nieve
y ponerme a aullar con el alma arriba de los árboles
hacerme mujer dentro de los telediarios
tener los pechos poblados
de tribus comedoras de flores
escapar a la letra a
agarrar del talle al tiempo
cuando el tiempo es solo una palabra
que cae hacia los días
quiero morder
la noche
la herida
la danza de los negros alrededor de una hoguera
repleta de animales sin pasión
quiero abrir un bote de cerveza con los ojos
pronunciar la palabra mar
y tumbarme sobre los huesos de una piedra
viajar hacia los túneles de la esperanza
descubrir el color rosa de los hipopótamos
entre la ceniza de la porcelana

Lamentaciones en la habitación secreta de Mishima

(Imagen: Ubé)

Lamentaciones en la habitación secreta de Mishima

ay del centenar de palabras mansas que me miran
de su hambre de cristal y aplauso
de su vivienda cara
a orillas del lago capital
ay de las obras maestras que se apolillan arriba de la vena aorta
arriba de un armario confeccionado con huesos de tiburón
ay de la palabra real
y pobre
de la vivencia más vivida
del gesto antinatural de lo cotidiano

Hotel Muerte

(Imágenes: Ubé)

HOTEL MUERTE

1

esto es un sueño

un hotel donde las putas duermen con las ventanas cerradas
un perro que al sol se despioja
mientras los coches derrapan sobre una carretera de polvo
y las moscas vuelan alrededor de un pastel abandonado
las mujeres siempre son hermosas
pero duran poco
porque el hotel se las va comiendo
despacio
como lluvia otoñal
hasta hacerlas desaparecer en el olvido
hasta que nadie recuerda
que junto a la carretera
tomando el desvío que llevaba hacia el tanatorio
había un club de alterne
donde las putas daban de beber en sus tacones
y los hombres enlutados batían palmas

2

esto es la realidad:

dos mujeres frente a frente
toman café
en realidad no lo toman pero han quedado para tomarlo
el espacio es amplio y hay luz
al fondo una piscina cubierta
pero que tiene moscas muertas flotando en el agua
dos mujeres cuyo parentesco es de sangre
la sangre está adulterada en la más pequeña
la mujer más pequeña tiene un diente roto
y está calva
solo habla para decir que tiene rencor y celos
la otra mujer piensa en el café que no existe entre sus manos
mientras a su espalda alguien habla
de un club de carretera que ya está muerto
dos mujeres frente a frente
toman la temperatura de su genio
(discusión rota
por el llanto de un niño a lo lejos
por el rugido de una lavadora
por el grito del silencio
o el recuerdo lejano  de una puta
que les dio a mamar su leche enferma)

3

esto es un sueño

vengo por arriba de las nubes y los árboles
busco mi piel joven
en las alas de un pájaro macho que maúlla
y cuenta monedas al sol
el sol no existe y esta ciudad es un desierto
busco la idea del verbo en mi garganta
gotas de lluvia inhumana  que se quedaron atrapadas en el aire
pero el aire ahora es ceniza o tierra de brazos cruzados
o fango batiendo palmas en mi nombre
vengo arriba de una higuera
arriba de una pierna de mujer que es artista y cojea
que enseña su muslo corrompido  por un módico precio
que sabe cantar truenos
y huracanes
y hamburguesas americanas
me busco
hago un agujero en el cristal y me busco
rompo zapatos
cisnes
cojines
móviles de última tecnología
y me busco
paro a un taxi y resulta ser una tarántula
¿ a dónde la llevo?
al Hotel Muerte por favor.

4

esto es la  realidad:

dentro de ti hay garras de lobo
que de noche se ponen a rascar las  costuras
de tu piel
sabes que tu padre murió por sobredosis de estupidez
que tenía el cerebro vacío
sin agua y sin color
que nació roto por dentro
y con la sangre abultada por el odio
un individuo así
te dejó una herencia fácil
te dejó manchas de petróleo en el corazón
y jaulas donde los pájaros engordan de soledad
dentro de ti hay barbitúricos
y balcones
y copas de cristal que se rompen con el soplo de los fantasmas
hay discusiones griegas
círculos dentro de los ojos
que te hacen ver el mundo distinto
que te roban el aire de la boca
y depositan en tu lengua los primeros
sabores de la destrucción

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Cine X

 Cine X, obra de Ubé(Imagen: Ubé)

 

CINE X

Como en la vida,
una buena película porno
ha de tener de protagonista a la belleza,
mujeres a rabiar de saliva
adentro de unos labios siempre frescos,
siempre rojos,
mujeres con la cintura estrecha
donde caben lenguas
y pisitos oscuros
y la caricia frenética de un látigo
para que recuerden quién es el que manda,
qué hombre ha de montar su grupa
hacia qué dirección
han de dirigir sus gemidos.
Como en la vida,
una buena película porno
acaba derretida dentro del llanto,
se hace doméstica
y cobra fiebre los domingos
y tose pájaros que ya se han cansado
de fumar
en la butaca última del cine.
Como en la vida,
el sexo amplio de sus mujeres
un día se cansa del bullicio,
de la orden del hombre
y del sometimiento.
Entonces echa el cierre a su carne
y se marcha lejos,
cerca de una canción de nana
para abrazar la palidez del cielo
y una casa vieja
y el campo de su infancia
y a las avispas
que regresan de nuevo
dispuestas a lamer
la enfermedad de los túneles
dentro de su alma.

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Viajeros al tren

(Imagen: Ubé)

VIAJEROS AL TREN

viajeros al tren
el tren de porcelana
el tren de pajarito que se achicharra
en las aceras de la soledad
viajeros al tren
hombres y mujeres con su espalda de mula
torciendo el gesto los domingos
toneladas de pizza haciendo nido en la garganta
flores de metal que crecen entre sus dedos
para agarrar las letras en una pantalla de ordenador
pero el ordenador se resiste y ríe
ríe y abre sus piernas de muñequita sutil
viajeros al tren
el tren que penetra en las trenzas de Austria
Austria como una nación de insectos
que se peinan el mar frente a una idea
la idea como rosa apasionada
como reducto donde los amantes
fornican con los dientes cerrados al amor
viajeros al tren
días que son en realidad bolsas de basura
niños descalzos
haciéndose pasar por perros
cerca de un contenedor
aquella anciana
que acaricia la cintura de una bicicleta estática en el balcón
que espera la llegada en llamas de los hijos
pero los hijos son solo un retrato en la pared
polvo de araña tomando altura más arriba de las lámparas
viajeros al tren
ahora hay que hacer los deberes
hay que hacer un hijo
hay que edificar un hotel en la lengua de la playa
viajeros al tren
pero hay cárceles de hielo para todo aquel
que no deposita su alma en las balanzas
para los políticos que toman el sol
en las costas de un planeta
dormido en la otra cara de la luna
viajeros al tren
un póster donde Bob Dylan alarga la voz
y el perfume de su estómago
una cajita de música donde baila
aquella dependienta del corte inglés
que está rota de un pie
esa aspirina que viaja
hacia la melancolía de sus nudos

Mapa Mudi

(Imagen: Ubé)

MAPA MUDI

ocurre que no estás en ninguna parte
que hay calles marchitas
que apuntan hacia el fuego de tu corazón
y sin embargo nadie
ni en tu sangre
ni adentro de una lágrima
no estás en el bullicio de la calle
ni en la flor natural de una alambrada
ocurre que tu nombre es himno en las tinieblas
que ayer tenías una casa
que hoy habita el centro del olvido
ocurre que pasan siglos
trazos de carmín sobre el cristal del agua
uñas arañando el retrato de una mujer parecida a ti
oh nebulosa
ladina
impar diosa
tu venganza es implacable
y te desnudas adentro del sexo de una oración
mientras las damas
depositan monedas sobre el filo de un cuchillo
y el tambor ruge
para herir la calma de la tarde
ocurre que estás en otra tierra distinta
que tu animal ha huido con tus maletas de hembra
que no hay arroz ni árboles
ni pájaros que llevarse a la boca
solo hambre de lo oscuro
y una muchachita rubia
haciendo rap con la suciedad de sus bragas
ocurre que ni tú ni yo
volveremos a encontrarnos dentro del poema
porque yo no existo
y tú eres solo un invención