Amada mía esta casa

(Imagen: Ubé)

AMADA MÍA ESTA CASA

amada mía esta casa
el agua tocando el piano
con sus manitas de hiel
esta mansedumbre de los días
el invierno que todo lo mata
que lo hace hermosamente funesto
sobre el cristal
amada mía esta música del alma
golpeando la nostalgia
recordando tiempos que ya fueron
camisas puestas al sol un día de agosto
cuando nacen a la pereza los insectos
y un hombre cae sobre la boca del campo
y muere
amada mía el dolor
cestos de ropa sucia
sobre los cajones del tiempo
la fruta pudriéndose en el alféizar
aquella cuesta
aquella tormenta
tus manos sobre la piedra
mis manos sobre la intimidad de tu vestido
hoy los pájaros no cantan
y hay nubes geométricas
besando la oscuridad del cielo
amada mía esta casa
su silencio de tumba
su olor a pétalo de nieve
amada mía el viento
cuando caminábamos con las manos  muy juntas
con la palabra muy junta
con el miedo a llegar tarde al amor
lamiendo nuestras espaldas de amante
(la culpa amada mía
esa daga solitaria que nos escribe
que abre las venas de un jardín en Babilonia
y derrama sobre el papel
todos nuestros cadáveres)

 

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42 Premi “Vila de Martorell”. Ganadora del mejor poemario en castellano

Angélica Morales (ganadora del premio de poesía en castellano) junto a Josep Plana (ganador del premio de poesía en catalán). Foto: Ajuntament de Martorell.

Angélica Morales (ganadora del premio de poesía en castellano) junto a Josep Plana (ganador del premio de poesía en catalán). Foto: Ajuntament de Martorell.

El pasado viernes, 28 de abril, fui a Martorell para recoger el premio de poesía en castellano “Vila de Martorell”. Mi poemario “España toda” resultó ser la ganadora de este 42 Premio. Un premio de larga trayectoria, serio y limpio.

La sopresa fue enorme porque mi poemario “España toda” es, sin duda, un poemario arriesgado y muy duro, absolutamente crítico con el estado actual de nuestro país, pero con toques de humor y fina ironía.

Adolf Bargués y Angélica Morales, 42 Premi Vila de Martorell. Foto: Ajuntament de Martorell

Adolf Bargués y Angélica Morales, 42 Premi Vila de Martorell. Foto: Ajuntament de Martorell

Ha sido todo un honor recibir este premio, poder visitar Martorell, que me ha gustado especialmente, sus calles, sus gentes… Quiero dar desde aquí las gracias a todos de corazón por su excelente acogida, a los miembros de jurado por haber confiado en mi trabajo, por habernos tratado con tanta simpatía al señor Ubé y a mí, y por haber hecho de esa noche de la entrega de premios, una noche inolvidable.La gala fue preciosa, con una escenografía espectacular, música en directo, muchos premios interesantes y novedosos, donde se respiraba, por encima de todo, un amor enorme hacia la creación literaria.

Quizás sea eso lo que hace tan especial a los premios de Vila Martorell: el amor de sus gentes y de sus autoridades hacia la literatura y a la cultura en general.Al finalizar, cava por supuesto, un picoteo buenísimo. Después vino Martorell la nuit, y lo pasamos genial catando unos vinos excelentes en El Celler d’en Xavi. No faltó la butifarra ni el pa amb tomàquet.

Gracias mil y volveremos a vernos cuando España toda vea al fin la luz.

Os dejo un enlace con más fotos del acto y este enlace con la noticia del Ajuntament de Martorell en el que se da completa información del mismo y además podéis escuchar el breve e improvisado discurso de agradecimiento que hice en la entrega de premios.

42 Premi Vila de Martorell 2017. Foto: Ajuntament de Martorell.

42 Premi Vila de Martorell 2017. Foto: Ajuntament de Martorell.

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Ejercicio de imaginación

(Imagen:Ubé)

Ejercicio de imaginación

Ni te imaginas las cárceles,
ni el paisaje de un biberón
en la boca repleta de sal
de un niño en el Perú.
Ni te imaginas la enfermedad
de aquel anciano
que besa la tristeza
de un parque en lo oscuro.
Ni te imaginas el fragor de las bombas,
ni aquella serie de televisión
donde los zombis
se comen a las jovencitas rubias
y siempre hay un camino
que no acaba
sembrado de maíz azul.
Ni te imaginas la sangre de un barco
que menstrua en círculo
sobre los labios del mar,
ni a los huérfanos
que han cumplido cien años,
ni a los ríos que se secan
dentro de un rostro de muñeca.
Ni te imaginas los huecos
que ha dejado el romanticismo en el cristal,
el fondo de un bolsillo
que se rompe por falta de peso.
Ni te imaginas el hambre,
la tabarra del presidente de los Estados Unidos,
los muros,
las huelgas,
los gays dándole mordiscos a una hamburguesa.
Ni te imaginas los años en paro,
una mano y otra,
una mano negra,
amarilla,
gris
con pústulas que brillan al atardecer,
mano rellena de crema de chocolate
y pis,
mano que toca trompetas,
pechos de mujer,
la cima de una montaña helada.
Ni te imaginas el ruido en la oreja de un sordo,
el frío dentro de los gatos que paren bombillas.
Ni te imaginas el tiempo,
su baba,
su bastón,
sus muslos doloridos,
sus hijas violadas,
su bar de chiringuito,
su hotel barato,
Alemania,
California,
Cabot Cove,
Leuret tomando la primera comunión.

Abrid paso al caballito de mar

(Imagen: Ubé)

ABRID PASO AL CABALLITO DE MAR

quiero morder el vientre tibio de la nieve
y ponerme a aullar con el alma arriba de los árboles
hacerme mujer dentro de los telediarios
tener los pechos poblados
de tribus comedoras de flores
escapar a la letra a
agarrar del talle al tiempo
cuando el tiempo es solo una palabra
que cae hacia los días
quiero morder
la noche
la herida
la danza de los negros alrededor de una hoguera
repleta de animales sin pasión
quiero abrir un bote de cerveza con los ojos
pronunciar la palabra mar
y tumbarme sobre los huesos de una piedra
viajar hacia los túneles de la esperanza
descubrir el color rosa de los hipopótamos
entre la ceniza de la porcelana

Lamentaciones en la habitación secreta de Mishima

(Imagen: Ubé)

Lamentaciones en la habitación secreta de Mishima

ay del centenar de palabras mansas que me miran
de su hambre de cristal y aplauso
de su vivienda cara
a orillas del lago capital
ay de las obras maestras que se apolillan arriba de la vena aorta
arriba de un armario confeccionado con huesos de tiburón
ay de la palabra real
y pobre
de la vivencia más vivida
del gesto antinatural de lo cotidiano

Hotel Muerte

(Imágenes: Ubé)

HOTEL MUERTE

1

esto es un sueño

un hotel donde las putas duermen con las ventanas cerradas
un perro que al sol se despioja
mientras los coches derrapan sobre una carretera de polvo
y las moscas vuelan alrededor de un pastel abandonado
las mujeres siempre son hermosas
pero duran poco
porque el hotel se las va comiendo
despacio
como lluvia otoñal
hasta hacerlas desaparecer en el olvido
hasta que nadie recuerda
que junto a la carretera
tomando el desvío que llevaba hacia el tanatorio
había un club de alterne
donde las putas daban de beber en sus tacones
y los hombres enlutados batían palmas

2

esto es la realidad:

dos mujeres frente a frente
toman café
en realidad no lo toman pero han quedado para tomarlo
el espacio es amplio y hay luz
al fondo una piscina cubierta
pero que tiene moscas muertas flotando en el agua
dos mujeres cuyo parentesco es de sangre
la sangre está adulterada en la más pequeña
la mujer más pequeña tiene un diente roto
y está calva
solo habla para decir que tiene rencor y celos
la otra mujer piensa en el café que no existe entre sus manos
mientras a su espalda alguien habla
de un club de carretera que ya está muerto
dos mujeres frente a frente
toman la temperatura de su genio
(discusión rota
por el llanto de un niño a lo lejos
por el rugido de una lavadora
por el grito del silencio
o el recuerdo lejano  de una puta
que les dio a mamar su leche enferma)

3

esto es un sueño

vengo por arriba de las nubes y los árboles
busco mi piel joven
en las alas de un pájaro macho que maúlla
y cuenta monedas al sol
el sol no existe y esta ciudad es un desierto
busco la idea del verbo en mi garganta
gotas de lluvia inhumana  que se quedaron atrapadas en el aire
pero el aire ahora es ceniza o tierra de brazos cruzados
o fango batiendo palmas en mi nombre
vengo arriba de una higuera
arriba de una pierna de mujer que es artista y cojea
que enseña su muslo corrompido  por un módico precio
que sabe cantar truenos
y huracanes
y hamburguesas americanas
me busco
hago un agujero en el cristal y me busco
rompo zapatos
cisnes
cojines
móviles de última tecnología
y me busco
paro a un taxi y resulta ser una tarántula
¿ a dónde la llevo?
al Hotel Muerte por favor.

4

esto es la  realidad:

dentro de ti hay garras de lobo
que de noche se ponen a rascar las  costuras
de tu piel
sabes que tu padre murió por sobredosis de estupidez
que tenía el cerebro vacío
sin agua y sin color
que nació roto por dentro
y con la sangre abultada por el odio
un individuo así
te dejó una herencia fácil
te dejó manchas de petróleo en el corazón
y jaulas donde los pájaros engordan de soledad
dentro de ti hay barbitúricos
y balcones
y copas de cristal que se rompen con el soplo de los fantasmas
hay discusiones griegas
círculos dentro de los ojos
que te hacen ver el mundo distinto
que te roban el aire de la boca
y depositan en tu lengua los primeros
sabores de la destrucción

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Cine X

 Cine X, obra de Ubé(Imagen: Ubé)

 

CINE X

Como en la vida,
una buena película porno
ha de tener de protagonista a la belleza,
mujeres a rabiar de saliva
adentro de unos labios siempre frescos,
siempre rojos,
mujeres con la cintura estrecha
donde caben lenguas
y pisitos oscuros
y la caricia frenética de un látigo
para que recuerden quién es el que manda,
qué hombre ha de montar su grupa
hacia qué dirección
han de dirigir sus gemidos.
Como en la vida,
una buena película porno
acaba derretida dentro del llanto,
se hace doméstica
y cobra fiebre los domingos
y tose pájaros que ya se han cansado
de fumar
en la butaca última del cine.
Como en la vida,
el sexo amplio de sus mujeres
un día se cansa del bullicio,
de la orden del hombre
y del sometimiento.
Entonces echa el cierre a su carne
y se marcha lejos,
cerca de una canción de nana
para abrazar la palidez del cielo
y una casa vieja
y el campo de su infancia
y a las avispas
que regresan de nuevo
dispuestas a lamer
la enfermedad de los túneles
dentro de su alma.

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