Sin título

(Imagen: Ubé)

Acurrucada en el silencio
pienso en cosas inútiles.
Me detengo en abril
amo el vuelo lento de las libélulas,
el sonido del tambor
hiriendo la tarde.
Acurrucada dentro de mis fotografías,
aquel retal de madre que se echa a perder al sol,
aquella caricia de tía amada que tiembla aún sobre mis trenzas.
Tardes en soledad
acurrucada en el abrazo hostil de mi habitación.
(Ayer)
danzaba,
levantaba sueños con mis manos rotas
acurrucada sobre el lomo de una canción muy triste
que hacía llorar a los relámpagos.
Sempre sola.
(Ayer aún)
unida a mis piedras,
buscando la cicatriz de la madrugada,
buscando la sábana infernal de la muerte,
besando un póster de Miguel Bosé,
huyendo de la maternidad estéril de mis muñecas.

 

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