Sin título

(Imagen: Ubé)

Acurrucada en el silencio
pienso en cosas inútiles.
Me detengo en abril
amo el vuelo lento de las libélulas,
el sonido del tambor
hiriendo la tarde.
Acurrucada dentro de mis fotografías,
aquel retal de madre que se echa a perder al sol,
aquella caricia de tía amada que tiembla aún sobre mis trenzas.
Tardes en soledad
acurrucada en el abrazo hostil de mi habitación.
(Ayer)
danzaba,
levantaba sueños con mis manos rotas
acurrucada sobre el lomo de una canción muy triste
que hacía llorar a los relámpagos.
Sempre sola.
(Ayer aún)
unida a mis piedras,
buscando la cicatriz de la madrugada,
buscando la sábana infernal de la muerte,
besando un póster de Miguel Bosé,
huyendo de la maternidad estéril de mis muñecas.

 

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Divagaciones en Berlín

32011238624_37787e8eb6_z(Imagen: Ubé)

DIVAGACIONES EN BERLÍN

(A mi amado Ubé)

Un abandono,
es decir,
tu mano en silencio junto a la mía.
Hay gotas de lluvia que empiezan a enfermar en la ventana,
¿las ves?
Puede que sean peregrinos de otro país,
almas sin patria que pierden el agua de su sangre
mientras intentan atravesar las alambradas.
Un gesto de tu nariz,
como si el mundo hubiese cambiado de perfume
y ahora todos los animales tiernos se pusieran a temblar
bajo la hoja de un poema.
El mundo gira,
da vueltas en los ojos tristes de un ciervo
que no sabe lo que significa morir
y está herido en el bajo vientre.
Un episodio dramático,
piensa en un féretro,
piensa en el cristal que envuelve la muerte,
en el aire acondicionado
que acaricia los pétalos de las flores frescas
que van a morir.
Hay mujeres con las piernas hinchadas
dentro de una habitación
que lleva el nombre del difunto,
pero allí no hay azafatas
que repartan pastelitos de crema y café,
allí no hay un informático
intentando restarle arrugas
al contorno de un cactus con el photoshop,
allí solo hay una temperatura estable,
una vida estable,
una conversación bajo cero.
Un ruego.
Es la oración del hombre que compra fruta y la malvende,
es el semáforo cambiando de color
dentro de un cuaderno infantil,
son gotas para agrandar los ojos
o la pantalla miserable de un móvil.
Hay demasiado ruido dentro de esta ciudad sin pájaros.
Hay pocas mujeres griegas
que sepan lo que es tener los pechos
repletos de puñales
o un cordero sacrificado sobre la piedra.
Un eclipse.
Este poema, por ejemplo,
tu mano regresando a mi mano,
sábanas limpias en el interior de la pluma que te escribe,
el amor que se nos come a escasos centímetros.

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Hago clic

32199926121_9a8c18deb1_z(Imagen: Ubé)

HAGO CLIC

una fotografía al desnudo
pinceladas oscuras sobre la piel blanca
inmaculada
de piedra griega o similar
una fotografía del mundo adentro de todos los pubis
muchachas que crecen con polvo en las aceras
medias de rejilla por donde asoma el diente de los hombres
un desnudo fotográfico
hago clic
y la cámara lanza un destello
o un gemido
es la luz del fuego sexual
el arte repitiéndose en el arte
pétalos de perro cayendo hacia la lluvia
una fotografía que puede ser otra fotografía del siglo uno antes de Alejandro Magno
todos los desnudos son idénticos
envejecen en la pupila antes de llegar
aún antes de que el decorado despierte a la pasión por el futuro
el futuro no existe
las muchachas se desnudan siempre de idéntico modo
van cayendo sus huesos hacia un mantel de bocas babeantes
que prometen fama y coches difíciles
que tienen una apartamentico en la punta más chic de un iceberg
toda la sensualidad se pudre al filo del agua
cuando el cristal se pone a parir embustes
y la juventud huye con los tacones rotos.

La extranjera

28820248834_33cdc39d36_z(Imagen: Ubé)

la extranjera es una mujer como yo
salida de la nada
del polvo de un flor que agoniza, tal vez
mientras el mar se enfada al otro lado del cristal
y un barquito se hunde
la extranjera hace un nido en su pecho
y guarda allí los pájaros de la locura
un lápiz
un árbol gigantesco
la niñez en capítulos de sangre

 

Angélica Morales en Parnaso 2.0

Angélica Morales en Parnaso 2.0 2016El sábado, 14 de mayo de 2016, leí alguno de mis poemas inéditos en el IAACC Pablo Serrano, dentro de la maravillosa iniciativa del Gobierno de Aragón Parnaso 2.0. Desde aquí mi agradecimiento a los organizadores por haberme incluido en este proyecto cultural y poético que apuesta por dar voz a las plumas aragonesas, con toda su diversidad y color.parnaso-4Allí encontré a viejos amigos, curiosos y gente ávida por escuchar poesía. Fue una tarde maravillosa, en la que estuve arropada como siempre por mi amado señor Ubé y mi queridísima amiga Juana Buenafé, que más que una amiga es la “madre de la artista”.

parnaso-2Os dejo unas fotos y el vídeo en el que podéis escuchar mis poemas.

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Sin título

(Imagen: Ubé)

 

Mi lenguaje cambia,
construyo heridas,
le rezo a la sangre,
hago pis con el hilo de mis ojos,
sodomizo la música,
enrosco la paz en mi almohada.
Claro que sí,
he pensado muchas veces
en el suicidio de las palomas,
en colgar trampas en el semen del aire
para ver como los hombres caen y se retuercen.
Naturalmente que ingiero píldoras,
mares en su plena masturbación.
Soy dueña de un dedal con el que zurzo la nostalgia de mis muertos.
No espero a nadie,
si acaso a mi sombra
que llega sola
y enrojecida.
No, no me fuerzo,
tengo la memoria de un ardilla
que peina las horas en un parque.
Cuando muera seré niña otra vez
y haré burbujas con los rayos de la luna
y tumbaré los libros
y los columpios
y llenaré de rosas los huesos de mi abuela
y diré :
Otra vez respiro,
otra vez mis venas se hinchan con la risa,
de nuevo puedo comer bosques,
despiojar muchachos,
llegar y caer a los sitios que no conozco,
viajar por las entrañas del pan
y sacarme del vientre
un barco.

Os dejo aquí algunas fotos de nuestra excursión por el día de San Jorge (23 de abril) a la ermita de Santa Elena de Biescas y sus alrededores. Un día precioso.

Una noche en la biblioteca (vídeo)

Ana Ubé, Directora de la Biblioteca UNED de Teruel, me ha enviado el enlace al vídeo que ha realizado José Miguel Iranzo de la actividad que el Club de Lectura de la Biblioteca UNED de Teruel realizó el pasado 27 de febrero, y en el participamos tanto el señor Ubé, con su maravilloso cartel del acto, y una servidora leyendo un poemario inédito (podéis verlo a partir del minuto 16).

Una noche especial y mágica que espero vuelva a repetirse al año que viene.

Felices lecturas.

noche en la biblioteca definitivo