“Una poética insurgente”, crítica de Alfredo Saldaña a “España toda”

Alfredo Saldaña (Foto: Fernando Saldaña)

Después de la maravillosa presentación que el poeta y profesor de la Universidad de Zaragoza Alfredo Saldaña realizó acerca de mi poemario “España toda” publicado por Hiperión, en la librería Antígona el pasado viernes 18 de mayo, me ha cedido amablemente sus palabras para que yo las pueda compartir con todos vosotros.

Todo lo que dice me halaga y me hace reflexionar.

Me gusta que “España toda” sea incómodo y abofetee conciencias.

Os dejo aquí sus palabras:

Una poética insurgente

Angélica Morales publica España toda, un poemario con el que ha ganado el premi Vila de Martorell en su cuadragésima segunda edición, un libro en el que desde el inicio —desde la cita de Pessoa que lo abre— nos adentramos en los conflictos que emergen entre el vivir y el pensar, entre las emociones, los sentimientos, las querencias y las pasiones, por un lado, y las ideas y los actos reflexivos, por otro.

Angélica Morales ha jugado sus cartas y, al hacerlo, ha asumido sus riesgos. Digo esto porque un texto como este probablemente no le resulte cómodo a un lector lastrado por una idea de la literatura excesivamente convencional, condicionada por diferentes clases de órdenes y jerarquías, sean las que sean. Esos riesgos aguardan precisamente tras aquellas puertas que algunos consiguen traspasar y que suelen abrir las heridas de la posibilidad.

Angélica, en este sentido, ha sido muy valiente porque —a la luz de una tradición que se remonta, sin ir más lejos, al Cernuda del «Díptico español» de Desolación de la Quimera, el Gil de Biedma de «Apología y petición», el Julio Antonio Gómez de  «Zaragoza amarilla» o «España, ardida lanza» o el Leopoldo María Panero de «La canción del croupier del Mississipí», de los Poemas del manicomio de Mondragón—, al calor, como digo, de esa corriente heterodoxa y rebelde, crítica con los fundamentos más arraigados en los que se sustenta el imaginario patrio, ha hecho su apuesta y esa apuesta no era precisamente a caballo ganador, quiero decir que no ha jugado sobre seguro, y la autora de este poemario ha evitado esos lugares comunes consiguiendo mostrar, al mismo tiempo, un fresco de la España actual donde se dan la mano lo alto y lo bajo, lo heroico y lo miserable, la comedia y la tragedia, la belleza y la mugre, la alegría y la desesperación.

De este modo, la increpación es constante. Leemos en uno de los poemas: «¿Sabes, / (España) / lo que es la imaginación? / ¿Tienes tiempo entre un trono y un escaño, / entre un pobre y un jet privado?» (p. 14). Y todo eso se muestra con una plasticidad tan fuerte que el lector asiste a esa representación no como el mero espectador de unas escenas sino como un actor más, reconociéndose como una parte más del reparto.

La poeta abre su libro con estos versos: «Habrá que cortar tu cadáver por partes / y dárselo a comer a un galgo» (p. 9), y lo cierra con estos otros: «Estoy deseando / coser de nuevo tu ingenuidad / a las piernas fugaces de una estrella» (pp. 59-60), unos versos que dan cuenta muy a las claras de que estamos ante una mirada sin contemplaciones, severa e hiriente, nada permisiva con las miserias de una realidad social de alcance nacional que acaba entremezclándose y confundiéndose con la mierda.

Y aquí, en contra de la opinión del recordado Manuel Sacristán, esa mierda y gran parte de esa realidad vienen a ser lo mismo. A la contra de la premisa que defiende que la literatura debería ser un camino hacia la ilusión, un consejo que olvida que cuando así sucede lo hace falseando la realidad, España toda nos vapulea, nos incomoda, nos extraña e interpela tratando de obtener algún tipo de respuesta, algún tipo de reacción.

Y ello lo hace a través de diecinueve poemas en los que se alternan la reflexión crítica y el humor a veces corrosivo, la denuncia de una sociedad autocomplaciente y encantada de haberse conocido y la potencia de una expresión dotada de unas imágenes sorprendentes.

España toda es una llamada de atención a la parte más negra de nuestras conciencias, esa que solemos mantener oculta bajo el paraguas que nos salva de la parte más miserable de nosotros mismos pero al mismo tiempo nos reconcilia con nuestra auténtica identidad de seres humanos en crisis y conflictos permanentes; el libro de Angélica Morales me parece un extraordinario ejemplo de poesía disidente, transformadora, abierta y dinámica, un texto que ocupa un lugar destacado dentro de esa corriente que desde hace algunos años conocemos como escritura de la «conciencia crítica», un texto en el que cada decisión estética contiene una implicación ética, demandando así un lector dispuesto a afrontar el desafío que implica poner en juego en la lectura sus propios valores, su idea de realidad, su propio mundo, respondiendo con los esfuerzos necesarios que este tipo de escritura demanda.

En este sentido, Angélica Morales lanza su particular propuesta estética vinculada a una apuesta ética tratando de conciliar la exigencia formal, lo imprevisible, lo incómodo y la radicalidad retórica como expresión de un malestar y una violencia no solo simbólica sino también social y política con la posibilidad de llegar a un número grande de lectores.

En fin, la propuesta está ahí, a la espera de un lector valiente que se atreva a adentrarse en este sugerente laberinto de ideas, imágenes y acontecimientos que es España toda.  Yo lo he hecho y puedo asegurar que el viaje ha merecido la pena.

Alfredo Saldaña

Angélica Morales, España toda, Madrid, Hiperión, 2018.

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España toda. Presentación en Zaragoza (Librería Antígona)

Presentación del poemario “España toda”, de Angélica Morales (Hiperión, 2018). En la Librería Antígona de Zaragoza, el 18-05-2018, con el poeta y profesor Alfredo Saldaña.

El viernes, 18 de mayo, presenté en la Librería Antígona de Zaragoza mi poemario “España toda“, publicado por Hiperión y que fue ganador del 42 Premi Vila de Martorell. Quiero darle las gracias a los chicos de la Librería, Pepito y Julia, que me acogieron con los brazos abiertos y que son grandes apasionados de la poesía.

También quiero darle las gracias a Alfredo Saldaña por acompañarme una vez más y por su magnífica presentación, casi una ponencia magistral sobre la poesía y la literatura.

Y por supuesto, gracias a los que vinieron a arroparme, pocos, pero buenos. En lo pequeño siempre está lo grande.

Deseo que “España toda” tenga una larga trayectoria. Ahora viene la presentación en Huesca, dentro de su Feria del Libro. Espero que allí la descubran nuevos lectores.

Os dejo también unas fotos en este enlace.

“Mujeres rotas” y “España toda” en la Feria del Libro y del Cómic de Teruel

Javier Sierra y Angélica Morales en la Feria del Libro y del Cómic de Teruel 2018El sábado 12 de mayo de 2018, estuve en la Feria del Libro y del Cómic de Teruel firmando ejemplares de mi nueva novela “Mujeres rotas“. Lo cierto es que llegamos tan justos que ni siquiera estábamos en la programación con lo que muy poca gente lo sabía. Sin embargo hasta allí se acercaron familiares, amigos y algún que otro curioso para atrapar entre sus manos y sus ojos a las “Mujeres rotas” en la caseta de la librería Senda-Perruca.

No me olvido de mi España toda, porque ella sóla (y gracias a la Librería Escolar de Teruel) también logró estar presente en la Feria, hasta el punto de agotar los ejemplares iniciales que tenían en su caseta.

Estoy contenta con mis dos criaturas, y me doy cuenta que son tan diferentes como los caminos que van a tomar a partir de ahora. Les deseo mucha suerte a las dos.

Los que no estuvistéis en la Feria ayer aún estáis a tiempo hoy para atraparlas. Y si no, ahora vivirán en las librerías hasta que logren hacerse un hueco en vuestras casas.

Si no las localizáis, también podéis buscarlas vía correo electrónico: info@hiperion.com para España todaimprenta@terueligrafica.com para Mujeres rotas.

Os dejo un enlace con más fotos de la firma. Gracias a todos los que estuvisteis por allí para saludarme, darme un abrazo y desearme mucha suerte.

Gallego Rey habla de mi obra en la red social y literaria Literandia

Quiero haceros llegar, lectores míos, una estupenda reseña que el escritor y crítico Gallego Rey ha elaborado sobre mi obra en la red social de literatura Literandia. Dice cosas muy emocionantes y desde aquí quiero darle las gracias y compartir sus bellas palabras con todos vosotros.

Este es el enlace.

 

España toda (Hiperión). Un poema

España toda (Hiperión). Un poema

(Imagen Ubé)

Habrá que cortar tu cadáver por partes
y dárselo a comer a un galgo

(España).

Pero luego vendrán tiempos mejores,
tiempos donde la mesa
no se ponga a temblar a partir de las doce.
Una mesa construida
por un hombre limpio

y sano

y digno

y con eso que llaman honor

ondeando encima de su cabeza

(España).

Pero tú sabes que eso es difícil aquí,
aquí donde estorba lo bello,
donde se esconde lo útil,
donde el verso se arroja a las fosas
y se encumbra el diente de la basura

A ti,

(España)

a toda tu anatomía de mangantes
y políticos sin corazón,
os digo que es hora de irse a dormir,
de partirse el alma por otros
que aún no han llegado al mundo

(hablo del mundo de España
que está lejos,
que está encima de un retrato de mujer
que es premio nobel

y que nunca se casó con su gato

y que no se le conocieron violencias

ni malas posturas al nacer).

Pero ahí afuera,
todo sigue
dentro de lo sucio.
Pobres fumando
y tecleando en su móvil
mientras las monedas se hacen de rogar,
balcones en donde se seca el grito
y los geranios,
muchos niños patinando en la desesperación,
con padres
echándose la siesta
en el vientre de una cerveza,
con madres
que no paran de comprar píldoras para adelgazar

madres y más madres
de pechos inciertos
o
plásticos,
pequeños balones de fútbol
que no dan leche /
que no dan pan.

Y yo ahora mismo aquí,

(España)

dentro de tu animal abrazo,
pensando en que mañana va a llover
y yo no me puedo poner
pantaloncito corto,
pensando que la vejez llegará cualquier día de estos
y me pillará completamente desnuda
sin pétalos en el lenguaje.

Y te pido consejo

(España)

acerca de la climatología de un hombre
o
de un suicidio.

Una flor rara, “Mujeres rotas”, publicada por TerueliGRáfica

(Cubierta de "Mujeres rotas", obra de Ubé)(Cubierta de “Mujeres rotas”, obra de Ubé)

Os voy a contar una bonita historia.

Había una vez una chica que escribía cosas raras (más raras aún que Murakami, infinitamente más raras que Mircea Cӑrtӑrescu). Esa chica escribía novelas raras y las guardaba en un cajón. Allí siempre eran bien recibidas por una horda de arañas melancólicas y violinistas que hacía música de jazz con su dulce veneno para que las novelas raras se sintieran mejor.

Un día, la mamá de la chica que escribía novelas raras le dijo que ya era hora de que dejara de escribir cosas raras y difíciles que nadie se iba a llevar a la boca de los ojos, y mucho menos ninguna editorial decente, grandiosa, aplaudida y popular tendría a bien publicar. La chica que escribía novelas raras se encogió de hombros y siguió escribiendo novelas raras, poemarios raros que de vez en cuando tenía la fortuna de ver publicados porque algún jurado raro como ella se había entusiasmado con su rareza.

Pero una tarde de primavera larga, con luz intensa y rara, la chica que escribía novelas raras recordó las palabras de su mamá: “Nunca serás una escritora normal ni reconocida con normalidad si no escribes normal y te comportas como los lectores normales desean”. De modo que, sin nada que perder y como si se tratase de un juego, la chica que escribía novelas raras empezó a escribir una novela normal.

Sin embargo, no quiso abandonar del todo su rareza y continuó salpicando su nueva escritura normal con pequeñas pinceladas exquisitas (diminutas perlas raras dentro de la monótona novelística actual) y el resultado fue “Mujeres rotas”, una novela dinámica, amena, con sentido del humor, repleta de sensibilidad, con un toque de misterio y sobre todo, con mucha belleza lingüística.

Mujeres rotas, una de las 10 novelas finalistas del Premio Planeta 2017Y esa extraña novela normal, escrita por una chica rara consiguió quedarse entre las diez novelas finalistas del Premio Planeta 2017. Lo raro hubiera sido que la editorial Planeta, entusiasmada ante la rara normalidad de la escritora rara hubiera querido publicar la novela, pero lo raro no se da en este tipo de cuentos, así que lo normal envolvió a la novela “Mujeres rotas” y la enterró de nuevo en el cajón con sus arañas violinistas que componían aquella música de jazz melancólica.

Eso sí, las tres mujeres rotas estaban muy contentas porque a pesar de que por el momento no iban a ver la luz y la música de jazz no era lo suyo, al menos habían conseguido ser reinas por un día y lucían en su memoria una banda que ceñía su fragilidad y que les murmuraba a cada rato como un eco: “Finalista en el Premio Planeta, Planeta, Planeta…”

La chica que escribía novelas raras y que de vez en cuando ganaba premios poéticos pensó qué podía hacer para que una novelista rara vestida de normalidad estrafalaria y sin ser conocida en el mundillo literario pudiera ver su sueño cumplido, el de publicar “Mujeres rotas”. Y he aquí que aparece un príncipe, un viejo amigo de Teruel, Adolfo Rodríguez (Fito para los amigos) y que también es un hombre raro que trabaja en una imprenta con un grupo de hombres también raros, que de pronto se fijó en “Mujeres rotas” y le pasó por su rara cabeza publicarla.

Desde ese momento TerueliGRáfica se convirtió en príncipe editor y las tres mujeres rotas de la novela pudieron probarse en la imprenta sus tres pares de zapatitos de cristal y pluma de cisne azul. Y así fue como lo raro logró hacerse con la luz y llegar a las manos y los ojos de los lectores.

En lo pequeño (yo lo soy, TerueliGRáfica lo es como editorial que empieza) está lo más grande. Ahora es cuando se abre el camino.

“Mujeres rotas” estará en la próxima Feria del Libro y el Cómic de Teruel, del 10 al 13 de mayo. Estaremos firmando ejemplares el día 12, sábado, de 17 a 20 h. Posteriormente se presentará en Huesca, pero ya de eso, ya os iremos informando.

(Cubierta de "Mujeres rotas", obra de Ubé) Imagen: TerueliGRáficaDesde aquí mi gratitud a Fito y todo el equipo de TerueliGRáfica porque en poco tiempo hemos sacado a la luz una novela que parecía condenada a la oscuridad. Y por encima de todo, mi profunda gratitud al señor Ubé, que me acompaña en todas mis aventuras literarias y siempre me da ánimos para salir adelante, sobre todo cuando fallan mis fuerzas y tengo ganas de tirar la toalla. Además de su incondicional amor y apoyo, me ha regalado la maravillosa imagen de la cubierta, que encaja con el espíritu de la novela y la define estupendamente. Espero que a vosotros os guste tanto como me gusta a mí.

 

España toda (Hiperión). Un poema.

España toda (Hiperión). Un poema.

La ruina no avisa

(España).

Cualquier trimestre,

mientras la flor de Alejandría

se queda embarazada de una tarántula

y el mundo africano

gira en la cintura del hambre,

a ti,

(España)

se te empezarán a caer los montes,

empezarás a secarte de arriba a abajo,

no habrá grúa

ni satélite

que te saque de la depresión.

La ruina no avisa

(España).

Todos tus vestidos se harán estrechos

(no más pactos con Francia /

no más lamentos de Portugal /

de Alemania habrá que olvidarse /

también de participar en Eurovisión).

Entonces te dará pena caminar tan sola,

porque cuando llega la ruina,

toda la familia

hace las maletas

y se marcha lejos

(la familia aquí son tus habitantes,

los inmigrantes de los 40

de los 50`5

de los 2038).

Todos ellos harán cola en la boca de un tren y partirán

arrojando a tu vientre clinex y mujeres estériles.

Ya nadie te llamará madre,

ni te escribirá cartas de amor,

mucho menos canciones,

porque Serrat estará muerto

bajo la piedra mediterránea de un maniquí.

La ruina no avisa

(España).

Será como esperar en lo oscuro

el desahucio de tu hogar,

rodeada de cajas

(de ríos,

de cordilleras,

de monumentos catedraliceos,

de pueblos con sus fiestas

y sus fuegos de artificio).

Puede que sea Dios el que venga a decirte:

Caput.

Dios mismo vestido de astronauta

o de político

o de carnicero

(quién sabe).

La ruina llega sin avisar,

se estanca en la sangre del sueño,

quema los ojos del futuro,

pellizca los harapos del alma

hasta que no queda más que un mal sonido,

algo similar al eco de una cucaracha

reptando por el aire.